Robin Hood.

Todos hemos oído hablar alguna vez de Robin Hood, también conocido como el “príncipe de los ladrones”. La literatura y el cine se han encargado de que la leyenda de este arquero, que se remonta a la Inglaterra Medieval, siga muy presente entre nosotros a día de hoy. Y es que, un hombre que se enfrentaba a los ricos para defender a los pobres y que, sin que se dieran cuenta, le quitaba pertenencias a los primeros para dárselas a quienes más las necesitaban, siempre en compañía de su traje verde, su arco y sus flechas, es cuanto menos intrigante. Pero, ¿cuál es el origen de su leyenda? ¿Se trata de una historia real o solo es una leyenda?

Las investigaciones de Joseph Hunter revelaron que un hombre llamado Hood vivió en Locksley y Wakefield, en el condado de York. Era sobrino de un herrero al servicio de un noble y había nacido en 1290. En 1322, Thomas, conde de Lancaster, alzó en armas a sus súbditos, entre los que se encontraba Bob o Robin Hood, contra el rey Eduardo II de Inglaterra. La rebelión fue aplastada y se supone que Robin se refugió en el campo de Barnsdale, colindante con el campo de Sherwood. Se supone también que Robin atacó constantemente a los comerciantes que atravesaban el campo, hasta que el propio rey y otros nobles, disfrazados de monjes, fueron a por él y lograron que el bandido prometiera fidelidad al soberano.

Hay quien sostiene que el Conde de Hunttington, un noble que en 1160 inició un enfrentamiento, tras ser despojado previamente de su Título, con el rey de Inglaterra, dio origen a tal ficción. El Robin histórico reaparece en registros de 1324, que prueban que recibió salarios en el palacio real. La leyenda dice por su parte que este Robin volvió a los bosques para continuar sus aventuras, hasta que, herido de muerte, se refugia en el convento de Kirklees. Antes de expirar, dispara con su arco a través de una ventana y pide que lo entierren donde caiga esa flecha. Cerca del convento, una antigua lápida señala el lugar en el que supuestamente cayó la flecha y Robin fue sepultado.

En el siglo XVIII, el doctor William Stukeley atribuyó la personalidad de Robin Hood al noble Robert de Kyme, quien vivió entre 1210 y 1286, y debió actuar como bandido después del reinado de Juan. En 1936, fueron publicados documentos en los que consta que en 1226 se vendieron en York muebles y enseres de un fugitivo llamado Robin Hood.

Este marco histórico permite suponer que la leyenda se inspira en la existencia de bandas armadas formadas por campesinos y leñadores que se dedicaban tanto al pillaje como a hostigar a la nobleza, después del triunfo de la invasión normanda, en el siglo XI.

Pese a que muchos investigadores han intentado arrojar algo de luz a la segunda pregunta, lo cierto es que no hay una evidencia clara sobre su existencia. Sin embargo, sí que han hallado varias referencias a cazadores furtivos, salteadores de caminos o criminales en fuga llamados Robin Hood o algo parecido. Entre el reinado de Juan, rey de Inglaterra entre 1199 y 1216, y la aparición de las primeras baladas en el siglo XV, parece haber registros de una decena de bandidos que usaron el apodo Robin Hood, al punto de que los historiadores creen que era la forma en que se denominaba genéricamente a los bandoleros de los bosques.

Existiera o no un Robin Hood histórico, desde principios del siglo XIII surgieron leyendas y canciones en torno a Robin Hood, aunque los primeros textos que se conservan están datados a mediados del siglo XIV. La mayor parte de la cultura medieval era de naturaleza oral, de ahí que lo que nos ha llegado escrito no sea más que la punta de un iceberg. Si bien antes del siglo XV los textos sobre Robin Hood son fragmentarios, limitándose a alusiones sueltas, su número y variedad no dejan lugar a dudas sobre la creciente popularidad de su leyenda.

4 comentarios

  1. Es muy interesante Raquel, parece que incluso hoy en día, algunos ladrones despiertan simpatías. Un abrazo.

    • La historia de Robin Hood siempre me había parecido interesante (un ladrón que roba a ricos para dárselo a los pobres es cuanto menos llamativo), pero cuando me puse a recopilar información y leí sobre las investigaciones que trataban de averiguar su verdadera identidad o que incluso habían encontrado varios «delincuentes» que eran llamados por el mismo nombre o por un nombre muy parecido, todavía me llamó más la atención. Quién sabe, quizás Robin Hood ya era una leyenda en la Edad Media. Un abrazo, Carlos!

  2. Iñaki de Villa

    28 enero, 2021 a las 20:43

    Así se montan, creo, las leyendas que quedan en el imaginario popular que ayudan a entender que robar a los… No queda mal del todo y si además lo comparten pues mejor que mejor. Es una buena historia que ayuda a buscar la solución a grandes necesidades. Me gusta. Salud y saludos

    • Dicen que todas las leyendas tienen algo de verdad, aunque con el tiempo se distorsionan… No sé si Robin Hood existió o no, pero me parece que es una buena historia. Un abrazo!

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