La Vampira del Raval.

Enriqueta Martí, más conocida como la Vampira del Raval, es la protagonista de una de las leyendas más negras de la ciudad de Barcelona.

La leyenda sobre la Vampira del Raval comenzó en 1912 tras el secuestro de Teresa Guitart, una niña de cinco años. Comenzaba a ser demasiado habitual la desaparición de niños menores de edad y la opinión pública presionó para que las autoridades tomaran medidas. Las investigaciones oficiales de la época desvelaban que una vecina creyó haber visto a la niña, Teresa Guitart, con el pelo rapado, en el piso de Enriqueta, situado en la calle Ponent de Barcelona. La niña le explicó a la vecina que le habían cambiado el nombre por el de Felicidad. En los registros posteriores, la policía encontró a otra menor y una serie de objetos de lo más espeluznantes y determinaron que Enriqueta, que ejercía también de curandera, elaboraba ungüentos con los flujos corporales de los niños que secuestraba, pócimas que vendía a las clases altas de Barcelona.

Las autoridades registraron dos pisos más donde había vivido Enriqueta y en ambos se encontraron restos humanos en falsas paredes y en los techos. También descubrieron que Enriqueta había sido detenida años atrás, acusada de regentar un burdel donde explotaba sexualmente a niños de entre 3 y 14 años, pero gracias a sus contactos entre la burguesía catalana la causa quedó olvidada y el juicio nunca se celebró.

Tras el descubrimiento de los restos humanos en sus viviendas, Enriqueta Martí entró en la prisión de Reina Amalia. Algunos dicen que murió linchada por las compañeras y otros aseguran que falleció de un cáncer de útero.

La horrible historia de Enriqueta Martí ha generado miles de páginas en periódicos, novelas, películas, obras de teatro e incluso un musical. Sin embargo, hay varios historiadores que desmienten que esta mujer fuese tan despiadada y dicen que se trata de una historia adornada con mucha ficción para que resultase más atroz. El libro Desmontando el caso de la Vampira del Raval, de Elsa Plaza, sostiene que ésta no habría matado a ningún niño y que solo se le pudo acusar del secuestro de una niña. Asimismo, un ensayo del escritor Jordi Corominas desmonta la leyenda de la asesina en serie y mantiene que era una desequilibrada marcada por la muerte de su hijo de diez meses y que, por eso, secuestró a la pequeña Teresita Guitart.

7 comentarios

  1. Es curioso que no conste una descripción detallada de los hechos en la sentencia judicial. O incluso que a nadie le haya interesado investigar a fondo los hechos. A menudo la memoria popular disfraza la verdad. Un saludo.

    • En aquella época las investigaciones policiales no eran lo que son ahora y parece Enriqueta tenía muchos contactos entre la alta sociedad de Barcelona de la época. No creo que tuvieran demasiado interés en resolverlo, pero es solo una opinión personal. Un abrazo, Carlos! 😉

  2. elcieloyelinfierno

    30 septiembre, 2021 a las 00:17

    Espeluznante relato…Pero las controversias que comentas; es para un «Verdadero o falso?. Un cálido saludo, Rakel.

    • Realmente, no sé si es real o solo una de esas historias inventadas. Hay varias versiones, que secuestraba niños y los mataba para usar su sangre en sus pócimas de curandera, que encontraron varios restos humanos en sus antiguas residencias, que ejercía de proxeneta de niños y que tenía contactos con la alta burguesía catalana, que tan solo era una persona con algún tipo de enfermedad mental, que tan solo se la pudo condenar por el secuestro de una de las niñas… No hay unanimidad de opinión en esta historia. Personalmente, creo que todas estas historias y leyendas urbanas proceden de una historia real, aunque con el tiempo y el boca a boca se termina difuminando un poco de la realidad. ¿Qué parte es real y qué parte ha sido distorsionada? No lo sé, pero me encantaría averiguarlo. Un abrazo! 😉

  3. Cuando era pequeña me avisavan que nunca entrara en un coche llamado «el cotxe de la sang» (el coche de la sangre), Era una furgo cualquiera que seguia a los niños y les invitaba a subir y luego el niño desaparecia para siempre. Resulta que en aquella época esos rumores de sangre de niños apreciada por ciertos sectores por su capacidad de rejuvenecer.., igual que ahora, estaba muy cotizada. No sé si Enriqueta tenia algo que ver con ello, pero como mucho solo podria ser una más en esta red criminal. Aún existe, además ahora, por sangre y por órganos, lamentablemente. Los niños en eso se llevan lo peor en muchos campos, por una locura que inunda algunas mentes humanas.

    • Cuando era pequeña, en mi colegio, dos niñas de mi clase avisaron que se las habían intentado llevar en una furgoneta blanca, las niñas corrieron y afortunadamente no pasó nada. Yo era bastante pequeña, pero lo recuerdo muy bien. Después de aquello, todo el mundo contaba historias similares de algún amigo de un amigo que había desaparecido. Lamentablemente, hoy en día esto se sigue escuchando, ya sea por pedófilos, traficantes de órganos o a saber quién. En España hay muchísimos casos de niños desaparecidos sin resolver, sobre todo en la década de los noventa pero hoy en día, ya sea por los avances en investigación especializada para estos casos (tanto científicamente como los protocolos de actuación) o por la presión mediática y social, por suerte es muy distinto, aunque siga habiendo casos. En resumen, todavía queda mucho por hacer. Un abrazo, Julia! 😉

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