Cisnes del Lago Minnewater.

Los cisnes forman parte del lago y los canales de la ciudad de Brujas, en Bélgica. Se ha especulado mucho sobre el origen de sus hermosos cisnes y, aunque hay varias versiones para todos los gustos, hoy os voy a contar una de las muchas leyendas que esconde la ciudad.

La leyenda cuenta que Maximiliano I, archiduque de Austria y futuro emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, tomó el poder tras la muerte de su mujer, María de Borgoña y Brabante, quien gobernaba en la mayor parte de la actual Bélgica y parte de Holanda, que murió al caerse mientras montaba a caballo en Brujas.

Ya gobernando el territorio de Flandes, una de las medidas que tomó Maximiliano I fue la de gravar con impuestos la zona para subió los impuestos, ya que controlaba la ciudad más rica de Europa por aquel entonces y el mayor puerto comercial de la época, y así aumentar su propia riqueza. Al principio, generó descontento entre los habitantes de la ciudad de Brujas pero, años más tarde, Maximiliano I subió de nuevo los impuestos.

Como podréis suponer, esta medida no gustó a los poderosos comerciantes que vivían en Brujas y que controlaban el comercio de allí. Por lo tanto, urdieron un arriesgado plan para que Maximiliano I retirase esta medida y lograr una mayor autonomía.

Durante una de sus visitas a la ciudad de Brujas, las manifestaciones de los habitantes, enfadados por tantas subidas de impuestos, degeneraron en una muchedumbre enfurecida que capturó a Maximiliano I y fue encerrado en la casa Craenenburg, situada en la misma plaza mayor o Grote Markt de Brujas.

Allí, ante los ojos de Maximiliano I que fue obligado a mirar, fue decapitado Pieter Lanchals, su fiel amigo y también administrador de la ciudad de Brujas. Se dice que Maximiliano estuvo preso esos cuatro meses en la última planta de la casa Craenenburg y por esa razón es la única ventana de la casa que permanece siempre sin flores.

Finalmente, llegaron a un acuerdo y Maximiliano I volvió a recuperar el poder, pero incumplió el acuerdo y mandó a ajusticiar a todos los cabecillas de las revueltas. Como castigo, obligó a los habitantes de Brujas a mantener bien alimentados y cuidados a todos los cisnes de la ciudad, que pasaron a ser unos de los protagonistas de los canales de Brujas.

Al parecer, Maximiliano I escogió a este animal ya que en neerlandés, Lanchals significa «cuello largo». Además, el cisne era el animal representado en el escudo de armas de la familia de Pieter Lanchals. Motivo por el que así, los habitantes de Brujas, tendrían que recordar constantemente el cruel asesinato que habían cometido cada vez que viesen un cisne, y de no cumplir la orden de mantenerlos bien cuidados, el propio Maximiliano I se encargaría de tomar represalias.

4 comentarios

  1. Un poco desafortunado el recuerdo de este lago y sus cisnes. Gracias por compartir.

  2. Gracias, es una interesante historia. Abrazos.

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