Cada 17 de marzo se celebra el día de San Patricio, en honor al patrón de todos los irlandeses, y la alegría y la cerveza corren por calles de Irlanda que se tiñen de color verde. Se realizan numerosos desfiles en varios países del mundo, especialmente en Irlanda y Estados Unidos. Pero, ¿quién es San Patricio? ¿Cuál es su origen?

Patricio nació en Gales, en el seno de una familia acomodada a finales del siglo IV. Con dieciséis años, Patricio fue aprisionado por un grupo de invasores y le llevaron al otro lado del mar. Allí permaneció seis años en cautividad, trabajando como un pastor solitario. Su religión fue su consuelo y así se convirtió en un devoto cristiano.

Pasados seis años, Patricio oyó la voz de Dios que le decía que ya era hora de dejar Irlanda y escapó de sus raptores para regresar a casa. Allí tuvo otra visión, un ángel le dijo que tenía que regresar y predicar el cristianismo a los irlandeses. Después de 14 años estudiando sacerdocio, Patricio regresó a Irlanda. Según cuenta la leyenda, tras fundar su primera iglesia, Patricio invitó a los paganos celtas a convertirse al cristianismo. Después de haber realizado varios milagros, la fe cristiana comenzó a asentarse y a ganar adeptos rápidamente en todo el país. Esta actitud supuso un duro revés para los druidas, que eran los sacerdotes de los dioses paganos, que pusieron un plan en marcha ante el temor de que el cristianismo finalmente triunfase y relegase a sus deidades a un segundo plano. Los druidas invocaron a una tropa de duendes y la enviaron a la iglesia de San Patricio para que le hicieran la vida imposible al monje y a todos aquellos que habían cambiado de fe. Los duendes hacían pequeñas jugarretas a los feligreses, que comenzaron a quejarse porque no los dejaban rezar y sufrían un sin fin de desmanes en el templo. Pero San Patricio decidió hacerles frente, sabiendo que era obra de los druidas. Una vez dentro del templo, los enfrentó con las siguientes palabras: «En nombre de Dios Todopoderoso yo los expulso, espíritus impuros«. Así consiguió desterrar a los duendes de la iglesia y los druidas dejaron de molestar a los nuevos feligreses. Dicen que San Patricio está enterrado en la Catedral de Down en Down Patrick, en el Condado de Down (Norte de Irlanda). Su muerte se produjo un 17 de marzo y esa fue la fecha elegida para su conmemoración.

Hoy en día hay relacionamos algunos símbolos directamente con San Patricio, como es el trébol. Se dice que la tradición de teñir todo de verde en torno a San Patricio encuentra su sustento en la fórmula de evangelización que este promovía utilizando tréboles. El entonces obispo daba a entender a los irlandeses que las tres hojas de la planta representaban la Santa Trinidad: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo; cuestión que facilitaba la comprensión de la religión que estaba promoviendo.

Otro de los mitos dice que «ahuyentó a las serpientes de Irlanda», a pesar de que este tipo de animales nunca llegó a existir en el territorio, por su clima y morfología. Historiadores han expuesto que como el reptil usualmente es asociado con el mal, la frase realmente simbolizaría la expulsión de las antiguas creencias y ritos paganos.

Se trata de dos tópicos que fueron propagados ampliamente por monjes siglos después de la muerte de San Patricio y cuyos alcances traspasaron las fronteras de donde se gestaron, para terminar saltando a otros continentes. Es por eso que en Irlanda la imagen de San Patricio es muy utilizada aún a día de hoy para realizar exorcismos de duendes y protección contra ellos, ya que se considera que los duendes no soportan la imagen del hombre que los desterró de la casa de Dios. También se dice que el 17 de marzo, el día de la fiesta nacional, todos los duendes y demás seres endiablados salen de sus escondites para hacer de las suyas.