AutorRakelRelatos

El Lago de Puigcerdà.

El lago de Puigcerdà es un lago artificial, construido por el año 1260, cuando el pavorde de la abadía de Sant Miquel de Cuixà, cedió unos terrenos y allí se construyó el estanque con las aguas del río Querol, con el fin de abastecer al pueblo de agua.

Según cuenta la leyenda, para construir el estanque tuvieron que expropiar algunas casas que se ubicaban en el terreno, entre ellas la casa de una viejecita nonagenaria, de figura encorvada y vestida con capuchón y jubón. Pese a la negativa de la anciana, el lago se construyó y la anciana perdió su casa. Desde ese momento, la anciana visitaba el lago todos los días, el lugar donde había vivido toda su vida y prometió que, cuando muriera, seguiría visitándolo.

Se dice que una vez al año, coincidiendo con la Fiesta de l’Estany, la anciana pasa el día en los alrededores del lago y por la noche regresa a su casa bajo las aguas.

Hoy en día, para despedir a la anciana, se construye un castillo de fuegos artificiales en el lago la noche de la Fiesta de l’Estany.

 

Cita 260.

«La furia no puede solucionar ningún problema.»

Grace Kelly.

La Caja de Pandora.

Estoy segura que muchas veces has oído hablar sobre la caja de Pandora, pero no todo el mundo sabe la historia de esta misteriosa mujer a la que se le asocia siempre con los males del mundo.

Según la mitología griega, Prometeo había intentado robar el fuego divino para entregárselo a los dioses y Zeus, el dios de los dioses, decidido a vengarse, ordenó a Hefesto, el dios del fuego que, con la ayuda de la diosa Atenea, creara a Pandora, una mujer modelada a imagen y semejanza de los mortales para castigar a los humanos.

Cada uno de los dioses del Olimpo le proporcionó a Pandora una cualidad diferente, dotándola de una gran belleza, del poder de la persuasión, de una extraordinaria habilidad manual y de gracia. Pero Hermes, el mensajero de los dioses e intérprete de la voluntad divina, también añadió algo más en Pandora y la dotó con el don de la mentira.

Zeus siguió su plan de venganza y presentó a Epimeteo, el hermano de Prometeo, a Pandora, con quien finalmente Epimeteo se casó. Como regalo de bodas, Pandora recibió una caja misteriosa con instrucciones de no abrirla bajo ningún concepto. Pero los dioses le habían otorgado a Pandora una gran curiosidad, por lo que decidió abrir la caja para ver qué había dentro. Al abrirla, todos los males del mundo escaparon de su interior y se alojaron en los humanos. Asustada, Pandora atinó a cerrarla pero cuando ya solo quedaba en el fondo Elpis, el espíritu de la esperanza, el único bien que los dioses habían metido en la caja, lo que hizo que los humanos no la recibieran.

El mito y la expresión de abrir la caja de Pandora, es el representante máximo en la mitología griega de la perdición de la propia humanidad.

Cita 259.

«Vivir es como avanzar por un museo: es luego cuando empiezas a entender lo que has visto.»

Audrey Hepburn.

San Valentín.

 

El 14 de febrero es una fecha señalada en el calendario por todos los enamorados y también por todos los románticos empedernidos del planeta. Más conocido como el día de los enamorados, el 14 de febrero es el día que aprovechamos para demostrar el amor que sentimos por nuestra alma gemela, nuestra media naranja o por nuestro amor platónico no correspondido. Pero, ¿sabes el origen de esta tradición?

La historia se remonta a la Roma del siglo III. En aquella época, el cristianismo estaba muy perseguido, pero se extendía con rapidez por el Imperio romano. El emperador Claudio II creía que los solteros estaban en mejores condiciones físicas y emocionales para luchar en el campo de batalla, así que decidió prohibir la celebración de matrimonios a los jóvenes soldados. Sin embargo, San Valentín, un sacerdote cristiano defensor del matrimonio, pensó que la ley era injusta y desafió al emperador casando a las parejas en ceremonias secretas. Su fama como protector de los enamorados fue extendiéndose por Roma muy rápidamente, hasta que un día el emperador se enteró de lo que estaba haciendo y lo encerró en una prisión hasta el día de su ejecución.

Según cuenta la leyenda, San Valentín se enamoró de Julia, la hija ciega de su carcelero. Durante el tiempo que el sacerdote estuvo en prisión, se produjo el milagro y Julia recuperó la vista. Cuando San Valentín fue ejecutado, le dejó una carta de despedida a Julia con la firma: “de tu Valentín” y, para recordar al santo, Julia plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. Hoy en día, las flores de este arbusto son consideradas un símbolo del amor puro.

La muerte de San Valentín tuvo lugar el 14 de febrero del año 270 después de Cristo, pero no fue hasta el siglo V cuando el Papa Gelasio I convirtió esta fecha en una festividad cristiana, eliminando del calendario romano la festividad pagana de las Lupercales, que se celebraba un día después, el 15 de febrero. Es así como empieza la tradición del 14 de febrero como el Día del amor y la amistad.

La carta que San Valentín escribió a Julia, convirtió la escritura de cartas y dedicatorias al ser amado en una tradición. Catorce siglos después, en 1848, la empresaria americana Esther Allen Howland, aprovechó esta fecha para vender las primeras tarjetas postales de enamorados. La artista llamó a estas tarjetas “valentines” y fueron los primeros pasos de una industria multimillonaria que hoy en día, además de tarjetas de amor, se llega a nuestras vidas en forma de bombones, peluches, joyas y ramos de flores.

 

Cita 258.

«Si se quiere viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.»

Emily Dickinson.

Cupido.

En el mundo de los mortales, vivía una joven princesa de extraordinaria belleza que se llamada Psique. La hermosa Psique no conseguía encontrar pareja porque todos los hombres se sentían indignos de ella. El padre de Psique, desesperado por encontrar a un buen marido para su hija, fue al oráculo de Delfos y el oráculo predijo que la hermosa princesa encontraría el amor en un precipicio.

La diosa Venus, sabedora de la belleza de Psique, se puso muy celosa y envió a su hijo Cupido para que le clavara flechas y le hiciera enamorarse del hombre más feo, vil y despreciable del mundo. Cuando Cupido vio a la joven y hermosa Psique, se enamoró instantáneamente de ella y se transformó en un apuesto joven.

A pesar de que Venus se opuso, Cupido se llevó a Psique a un castillo y se casó con ella con la condición de que, como mortal que era, no podría mirarlo. Los jóvenes eran muy felices y Cupido visitaba a su amada todas las noches. Sin embargo, las hermanas envidiosas de ella convencieron a Psique de que tenía que ver a su marido porque era una serpiente con alas. Una noche, Psique rompió la promesa que le hizo a Cupido y lo miró. El dios, dolido por la poca confianza de ella, la abandonó.

Psique fue expulsada del castillo y, profundamente arrepentida por lo que había hecho, vagó por el mundo buscando a su marido. La joven superó multitud de pruebas y desafíos impuestos por Venus y, por fin, fue perdonada por su amado Cupido y por su suegra, la diosa Venus. Psique y Cupido tuvieron una hija a la que llamaron Voluptas, la cual simbolizaba el placer.

Cita 257.

«En la profundidad del invierno, finalmente aprendí que dentro de mí yace un verano invencible.»

Albert Camus.

Robin Hood.

Todos hemos oído hablar alguna vez de Robin Hood, también conocido como el “príncipe de los ladrones”. La literatura y el cine se han encargado de que la leyenda de este arquero, que se remonta a la Inglaterra Medieval, siga muy presente entre nosotros a día de hoy. Y es que, un hombre que se enfrentaba a los ricos para defender a los pobres y que, sin que se dieran cuenta, le quitaba pertenencias a los primeros para dárselas a quienes más las necesitaban, siempre en compañía de su traje verde, su arco y sus flechas, es cuanto menos intrigante. Pero, ¿cuál es el origen de su leyenda? ¿Se trata de una historia real o solo es una leyenda?

Las investigaciones de Joseph Hunter revelaron que un hombre llamado Hood vivió en Locksley y Wakefield, en el condado de York. Era sobrino de un herrero al servicio de un noble y había nacido en 1290. En 1322, Thomas, conde de Lancaster, alzó en armas a sus súbditos, entre los que se encontraba Bob o Robin Hood, contra el rey Eduardo II de Inglaterra. La rebelión fue aplastada y se supone que Robin se refugió en el campo de Barnsdale, colindante con el campo de Sherwood. Se supone también que Robin atacó constantemente a los comerciantes que atravesaban el campo, hasta que el propio rey y otros nobles, disfrazados de monjes, fueron a por él y lograron que el bandido prometiera fidelidad al soberano.

Hay quien sostiene que el Conde de Hunttington, un noble que en 1160 inició un enfrentamiento, tras ser despojado previamente de su Título, con el rey de Inglaterra, dio origen a tal ficción. El Robin histórico reaparece en registros de 1324, que prueban que recibió salarios en el palacio real. La leyenda dice por su parte que este Robin volvió a los bosques para continuar sus aventuras, hasta que, herido de muerte, se refugia en el convento de Kirklees. Antes de expirar, dispara con su arco a través de una ventana y pide que lo entierren donde caiga esa flecha. Cerca del convento, una antigua lápida señala el lugar en el que supuestamente cayó la flecha y Robin fue sepultado.

En el siglo XVIII, el doctor William Stukeley atribuyó la personalidad de Robin Hood al noble Robert de Kyme, quien vivió entre 1210 y 1286, y debió actuar como bandido después del reinado de Juan. En 1936, fueron publicados documentos en los que consta que en 1226 se vendieron en York muebles y enseres de un fugitivo llamado Robin Hood.

Este marco histórico permite suponer que la leyenda se inspira en la existencia de bandas armadas formadas por campesinos y leñadores que se dedicaban tanto al pillaje como a hostigar a la nobleza, después del triunfo de la invasión normanda, en el siglo XI.

Pese a que muchos investigadores han intentado arrojar algo de luz a la segunda pregunta, lo cierto es que no hay una evidencia clara sobre su existencia. Sin embargo, sí que han hallado varias referencias a cazadores furtivos, salteadores de caminos o criminales en fuga llamados Robin Hood o algo parecido. Entre el reinado de Juan, rey de Inglaterra entre 1199 y 1216, y la aparición de las primeras baladas en el siglo XV, parece haber registros de una decena de bandidos que usaron el apodo Robin Hood, al punto de que los historiadores creen que era la forma en que se denominaba genéricamente a los bandoleros de los bosques.

Existiera o no un Robin Hood histórico, desde principios del siglo XIII surgieron leyendas y canciones en torno a Robin Hood, aunque los primeros textos que se conservan están datados a mediados del siglo XIV. La mayor parte de la cultura medieval era de naturaleza oral, de ahí que lo que nos ha llegado escrito no sea más que la punta de un iceberg. Si bien antes del siglo XV los textos sobre Robin Hood son fragmentarios, limitándose a alusiones sueltas, su número y variedad no dejan lugar a dudas sobre la creciente popularidad de su leyenda.

Cita 256.

«Solo viven aquellos que luchan.»

Víctor Hugo.

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