Monthnoviembre 2021

Ana Bolena.

Ana Bolena era hija de sir Thomas Boleyn, que la llevó a Francia en 1519 para que se desenvolviera en la corte como dama de honor de la reina Claudia. Cuando regresó a Gran Bretaña, fue dama de honor de Catalina de Aragón, esposa de Enrique VIII. Llegó a inspirar tal pasión en el monarca que se divorció de Catalina para estar con Ana.

El 25 de enero de 1532 contrajeron matrimonio en secreto, y en mayo el arzobispo Cranmer declaró nulo el matrimonio con Catalina y legitimó la unión con Ana Bolena. Los amores entre Ana Bolena y Enrique VIII, y el consiguiente divorcio de Catalina de Aragón, fueron la causa directa del cisma de Inglaterra.

En junio de 1533 fue coronada como la legítima reina de Inglaterra. Con el tiempo, Ana se quedó embarazada, pero el Rey quería tener un hijo varón y se decepcionó cuando nació su hija, a la que llamaron Isabel. Esta niña se convertiría posteriormente en Isabel I, reina de Inglaterra y única heredera de Enrique.

En enero de 1536, Ana dio a luz a un niño muerto el mismo día en que Catalina de Aragón falleció. Esta circunstancia unida al mal carácter de Ana y a que el Rey ya se había encaprichado con Jane Symour, dama de honor de Ana, hicieron que la reina perdiera el favor de Enrique. Tras la noticia de la muerte de Catalina, se dice que Enrique y Ana se engalanaron con ropas de color amarillo brillante. Algunos historiadores lo han interpretado como demostraciones públicas de alegría en cuanto a la muerte de Catalina, pero es dudoso que la pareja real hubiera celebrado en público la muerte de Catalina, puesto que Enrique la consideraba como la «Princesa viuda de Gales», la viuda de su hermano el príncipe Arturo.

Circularon rumores de que Catalina había sido envenenada (culpaban tanto a Ana como a Enrique); los rumores surgieron tras descubrir durante su embalsamamiento que su corazón estaba ennegrecido. Los expertos médicos modernos están de acuerdo en que la oscuridad del corazón de Catalina no era debida al envenenamiento, sino al cáncer de corazón, algo que no se conocía por entonces.​ Tras la muerte de Catalina, Ana intentó mejorar sus relaciones con la hija de Catalina, María, pero fue rechazada de nuevo.

Durante el día del entierro de Catalina, el 29 de enero de 1536, Ana sufrió un aborto. Para la mayor parte de observadores, esta pérdida personal fue el principio del fin del matrimonio real. Lo que pasó después es uno de los períodos más polémicos de la historia inglesa, dado que es tanto una tragedia personal como un indicativo de las tendencias políticas más extensas que gobernaron la Casa de Tudor en ese período.

Cuando Ana se repuso de su aborto, Enrique declaró que su matrimonio había sido maldecido por Dios. Juana Seymour fue trasladada a nuevas dependencias y el hermano de Ana no fue aceptado en una prestigiosa orden de caballería, la Orden de la Liga, que en cambio le fue otorgada al hermano de Juana Seymour. En varias ocasiones a lo largo de estos meses, Ana expresó su temor ante la posibilidad de un próximo divorcio.

En los últimos días de abril, un músico flamenco al servicio de Ana llamado Mark Smeaton fue detenido y torturado por Thomas Cromwell. Al principio negó que él fuera el amante de la reina, pero bajo tortura confesó. También proporcionó el nombre de otro cortesano, Henry Norris, un viejo amigo tanto de Ana como del rey. Norris fue detenido durante el May Day (1 de mayo), pero dado que era un aristócrata no podía ser torturado. Él negó su culpabilidad y juró que Bolena era también inocente. Francis Weston fue detenido dos días más tarde bajo el mismo cargo. También detuvieron a William Brereton, un mozo de la cámara privada del rey, que también fue arrestado por adulterio, pero realmente parece probable que fue víctima de un viejo rencor contra él, sostenido por Thomas Cromwell. El acusado final fue Jorge Bolena, el propio hermano de la reina Ana, detenido bajo acusación de incesto y traición, acusado de mantener relaciones sexuales con su hermana durante los últimos doce meses.

El 2 de mayo de 1536, tras asistir a un partido de tenis, Ana fue detenida y llevada a la Torre de Londres.​ Allí sufrió una crisis nerviosa menor, exigiendo saber todos los detalles sobre el paradero de su familia y los cargos contra ella.

Cuatro de los hombres fueron procesados en Westminster el 12 de mayo de 1536. Weston, Brereton y Norris mantuvieron públicamente su inocencia y solo el torturado Smeaton apoyó a la Corona declarándose culpable. Tres días más tarde, Ana y Jorge fueron procesados por separado en la Torre de Londres. Ella fue acusada de adulterio, incesto y alta traición. La sospecha popular contra Enrique y su amante, Juana Seymour, los cuales fueron vistos de banquete en el Támesis, era generalizada. Varios panfletos circularon por Londres burlándose de los procesos y apoyando a la reina.

Vinieron por Ana durante la mañana del 19 de mayo para llevarla a la Torre Verde, donde debía permitírsele la dignidad de una ejecución privada.

El gobierno no aprobó proporcionar un ataúd apropiado para Ana. Tras la decapitación, su cuerpo y su cabeza fueron depositados en un arca alargada y sepultados en una tumba sin marcar en la capilla de San Pedro ad Vincula. Su hija, la reina Isabel I, a su llegada al trono nunca se preocupó de rehabilitar su memoria y buscar un lugar más digno para que los restos de su madre descansaran. En 1876 su cuerpo fue identificado en unas reformas de la capilla bajo el reinado de la reina Victoria y de esta manera el lugar de descanso de los restos mortales de Ana está marcado ahora en el suelo de mármol.

 

 

 

Cita 294.

«La odiaba, la odiaba con toda mi alma, y la quería, la quería con toda mi alma, y me odiaba a mí mismo por quererla. Dime quién soy.»

Julia Navarro.

El Magosto.

La historia de la fiesta de Magosto nace con la suma de varias tradiciones y culturas a lo largo de los siglos, pero su origen se remonta hasta el Paleolítico ya que la castaña, junto a la bellota, era el principal alimento de la época. Se cree que la influencia de los celtas en la zona norte de la península puso las bases de la festividad en torno a otras fiestas, las de Samaín, que celebraban en la misma época, el fin de la cosecha y el inicio de un nuevo ciclo.

Pero fueron los romanos y la llegada del cristianismo lo que dio un empujón radical a la fiesta de Magosto. Los romanos trajeron una nueva especie de castaño que era mucho más resistente, poblando así toda Galicia de sus frutos y convirtiéndose en uno de los alimentos más recurrentes e importantes de los campesinos.

Durante la Edad Media, la llegada de una enfermedad a la zona acabó llevándose por delante buena parte de los castañares y cobraron protagonismo otros alimentos llegados de América, como la patata o el maíz. Sin embargo, en las zonas del interior de Galicia se siguieron conservando los castañares y hoy es donde más peso tiene esta celebración.

Según la tradición, por cada castaña asada en las brasas, un alma es liberada del purgatorio y regresa para celebrar con los vivos durante el Magosto. Con este espíritu es con el que, en el presente, se siguen celebrando estas fechas. El Magosto empieza el día de todos los Santos y dura hasta el 11 de noviembre, coincidiendo con San Martiño y es una celebración cargada de recuerdos y homenajes al pasado.

El Magosto ha conseguido sobrevivir a los siglos y a la historia, y pasar de generación en generación. Lo más tradicional durante estas fiestas es reunirse en torno al fuego de las brasas y asar las castañas que se han ido cosechando durante todo el año para dar de comer a todos los presentes, pero no es el único alimento que se destaca. También es el tiempo de abrir las botellas de vino nuevo y de comer chorizos asados en las brasas.

Las celebraciones del Magosto reúnen cada año a cientos de habitantes y de turistas que quieren conocer de primera mano el ambiente de estas fiestas alrededor del fuego y empaparse de esta antigua tradición tan plagada de historia y de leyendas. Las castañas, a pesar de haber pasado a ser un fruto típico únicamente en otoño, siguen teniendo gran peso en la región. Son las grandes protagonistas durante todos estos días, suponiendo el comienzo de un nuevo ciclo y una nueva cosecha que comenzará a dar los primeros brotes en primavera.

Debido a las enfermedades que asolaron la región de Galicia durante la Edad Media, buena parte de los castaños acabaron desapareciendo y con ellos también el gran peso de su tradición. Sin embargo, aún se mantiene vivo el espíritu del Magosto en las regiones gallegas de interior, en especial en Lugo y Ourense, donde sus bosques siguen ofreciendo castaños que abastecen a todos los lugares de la zona.

En la actualidad, Lugo y Ourense se han convertido en las dos regiones donde más peso tiene la fiesta de Magosto y donde más gente se reúne a disfrutar de la tradición. En el año 2008, la celebración de Ourense fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Galicia.

 

Cita 293.

«En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario.»

George Orwell.

Catrina.

Hoy en día, la Catrina se ha convertido en uno de los iconos más representativos de la cultura mexicana. Todos hemos visto la imagen de una calavera con sombrero francés, especialmente cuando se acerca el Día de Los Muertos. Pero, ¿sabes cuál es el origen de este personaje?

La Catrina nace del descontento del pueblo mexicano respecto a las clases más privilegiadas cuando, durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz, las imágenes de esqueletos y calaveras eran una forma común de denuncia y de crítica social en las publicaciones de la época que usaron varios caricaturistas como Constantino Escalante, Santiago Hernández y Manuel Manilla.

La versión original es un grabado en metal con autoría del caricaturista José Guadalupe Posada y cuyo nombre original es “Calavera Garbancera”. La palabra “Garbancera” provenía de los vendedores de garbanzo, que siendo pobres aparentaban ser ricos y querían ocultar sus raíces indígenas. Este grupo de comerciantes pretendía tener el estilo de vida de los europeos. Esta crítica social la supo plasmar magistralmente este caricaturista y le dio fama a nivel mundial. La influencia de la obra de Posada le llegó posteriormente a Diego Rivera. Este importante muralista acopla el término de “La Catrina” en 1947 en su obra “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, donde aparece el artista José Guadalupe Posada en el lado derecho, una versión infantil de Diego Rivera a la izquierda y, por detrás, la reconocida pintora mexicana Frida Kahlo. Actualmente, el mural se encuentra en el Museo Mural Diego Rivera, localizado en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

El Día de Muertos es una de las fiestas más antiguas de México. El 1 y 2 de noviembre se celebra con altares y la gente acude a los cementerios para visitar a los difuntos. La imagen de la Catrina se está convirtiendo en la imagen mexicana por excelencia sobre la muerte, es cada vez más común verla plasmada como parte de celebraciones de día de muertos a lo largo de todo el país, incluso se ha convertido en motivo para la creación de artesanías y en el disfraz más elegido por las mujeres para Halloween.

 

 

 

Cita 292.

«Los amigos son esa parte de la raza humana con la que uno puede ser humano.»

Jorge Santayana.

La Castanyera.

Igual que los países anglosajones tienen su Halloween y los mexicanos celebran el Día de los Muertos, en Catalunya también se celebra la Castanyada. Su origen procede de antiguos rituales funerarios que datan de finales del siglo XVIII; rituales destinados a conmemorar a los antepasados ​​fallecidos.

Al parecer, la tradición de comer ciertos alimentos provenía de la necesidad de energía para permanecer despiertos toda la noche. Los campaneros de las iglesias recorrían los vecindarios diciéndole a la gente que era hora de rezar por los difuntos. También se dice que era costumbre dejar los fuegos encendidos durante la noche y preparar la comida para los antepasados ​​para que pudieran comer y calentarse cuando regresaran de visita.

Cuentan que, antes de celebrar el día de Todos los Santos, las familias se reunían para velar a sus muertos. Para aguantar, se aprovisionaban de los primeros frutos del otoño, que principalmente eran las castañas, las legumbres y los boniatos. De esta costumbre nació la carismática figura de la Castanyera ya que mientras se asaban las castañas, se rezaba.

La Castanyera estaba representada como una anciana vestida con ropas pobres, una falda larga que cubría sus pies y un pañuelo sobre la cabeza, parada frente a un asador, asando y vendiendo castañas en la calle, envolviéndolas en periódicos.

Otra teoría afirma que el festín era para los campaneros, que hacían repicar las campanas durante toda la noche para recordar a los fieles la necesidad de rezar por el alma de sus difuntos. Cada vez que descansaban, reponían fuerzas comiendo lo que la gente les traía que, en este caso, eran los frutos del otoño.

En Catalunya, además de las castañas, la tradición también es comer panellets, unos panecillos parecidos al mazapán que se depositaban en las tumbas de los difuntos para que estuvieron nutridos en la otra vida. Ahora los hay de todo tipo: de almendras, piñones, coco, yema quemada, higo… Sin embargo, los más demandados son los de piñones.

Y tú, ¿ya has comido castañas asadas y has probado los panellets? ¿Cuáles son tus preferidos?

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